jeudi, janvier 05, 2012

"Et puis, le fond de tout, c'est qu'il n'y a pas de grandes personnes. (...)
Presque tous les écrivains que je connais aiment leur enfance, je déteste la mienne. J'ai peu et mal appris à me créer moi-même, si se créer, c'est s'accommoder de cette auberge sans routes qui s'appelle la vie".


Antimémoires, André Malraux, 1972

"Al final de todo, no hay grandes personas. (...)
Casi todos los escritores que conozco adoran su infancia, yo detesto la mía. Tengo poco y mal aprendido lo de crearme a mí mismo, si crearse es acomodarse en este hostal sin carreteras que llamamos vida".

3 commentaires:

Beauséant a dit…

el problema, creo, es que nos miramos con indulgencia, y más cuando lo hacemos hacia atrás.. todos de pequeños éramos listos, puros e inocentes, nada que ver con los hijos de puta en que nos hemos convertido.

alex a dit…

La lección en la que se enseña a no odiarse a sí mismo ni a tu pasado la enseñaron el día en el que falté a clase. Y así fue hasta que llegué a la conclusión de que nunca había hecho nada malo a nadie salvo a mí mismo. Alcanzar ese punto es lo complicado. Allá donde nacen los ríos...

M. a dit…

Crearse no es acomodarse. O al menos no lo veo yo así. Tengo grandes recuerdos de mi infancia -también es verdad lo de la memoria selectiva- y no me avergüenzo por eso.
Un besillo mademoisselle.